sábado, 3 de enero de 2009

Shh..


En este último tiempo me he dado cuenta de cuánto necesito el silencio. Y no sólo el silencio total, sino ese silencio que se requiere para escuchar muchas otras cosas.
Personalmente me gusta, digamos, sumergirme en la música que escucho. Esto resulta imposible en una casa como la mía en la cual hay siempre un televisor prendido, o gente hablando a un volumen de voz tan alto que no se comprende. Ni hablar de cuando quiero dormir la siesta , pintar algo o acostarme a leer un libro. También ( y nosé si esto me pasa a mi nada más) necesito el silencio cuando pienso, y con esto no me refiero a pensar en respuestas o ideas para un trabajo, sino a pensar en todo, en nada.

¿Tal vez me estoy volviendo un poco intolerante?
Es que no puedo evitar desear todas las tardes quedarme sola en mi casa y ser.

2 comentarios:

  1. Bienvenida a ESE mundo.
    Particularmente el SILENCIO en sí es DEMASIADO relativo, quizás tu ideal de silencio sea algo así como un SILENCIO MUSICAL, donde lo unico que necesites sea un poco de musica para, quizás, relajarte más... Yo por ejemplo, tengo silencios cochinos que me confunden, por ahi no me doy cuenta y vivo sin silencio, hay que decir STOPPPP (estopepepepe) Así, pararte. Objetivizar y subjetivizar(¿se dice así?) un toque las cosas...
    Buscalo, pajarillo... lo vas a encontrar dentro tuyo.

    Te espero, vení rapido, eh?

    Te amo!

    ResponderEliminar
  2. Paloma, me encontré con buenas palabras y deseos al entrar al blog. Silencio y pensar... sí, en una casa ruidosa, esa combinación es difícil -lo sé por experiencia-. Pero el silencio y el pensamiento están donde los pongas... en tus colores y pinceles, por lo que veo!!!
    saludos!!!

    ResponderEliminar