martes, 2 de junio de 2009

Temblorosa

Temblé de frío ayer, con un resfrío que abarcaba todas las partes de mi cara, sin poder respirar.
Cuando por fin logré dormir, un temblor sacudió mi pieza, mi cama y mi atolondrada cabeza en medio de la noche. Hasta este mediodía no había podido descubrir si habia sido un sueño o pura realidad sísmica.

Ahora vuelvo a temblar, de frío nuevamente. También tiemblo, (pero no en un sentido figurado) al observar los restos de vivencias desparramados por la habitación.

Me retiro a abrigarme, para no enfermarme otra vez y a acudir al Martín Fierro, a ver si logra concentrarme en él y no en la presente melancolía.

1 comentario:

  1. Puffff..
    creo que ya nadie se salva de los mocos, las toses, el frío.
    Y mucho menos de Martín Fierro :P

    Una brazo amiga.

    ResponderEliminar