En un principio era como un recital (que se fue transformando paulatinamente en un cumpleaños ), en un lugar nada agradable, oscuro y sucio. Compartíamos un colchón que, tirado en el piso a modo de asiento para los espectadores, estaba dirigido hacia el lugar donde se supone debe haber estado la persona a la que veíamos (nunca la ví). Vos me acariciabas la mano.. y era obvio que ese tipo de detalles los iba a recordar.
Después caminé por calles largas y fue como si se hubieran entrelazado la dictadura argentina y la Segunda Guerra Mundial. De repente la calle se llenaba de policías y la gente asustada corría. Luego estábamos Sara y yo en una casa (demasiado moderna para la situación) en la que nos resguardaban..éramos refugiadas italianas.
Ese tipo de sueños que suelo tener una vez al año, y que al despertarme tengo que contarlos para no olvidarlos..hoy le tocó a Sara escuchar.
Saludos desde un sueñito con gusto a Psicología :P
ResponderEliminarTe quiero!